Visita las Barrancas del Cobre en Invierno

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Barrancas del Cobre en Invierno

Visitar las Barrancas del Cobre en invierno es una experiencia maravillosa. Te deslumbrarás con sus blancos paisajes al caer la nieve.

Desde la plaza principal de Creel que parece sacada de una postal hasta el mirador panorámico incrustado en las Barrancas, en Posada Barrancas, que te hará pensar que estás viviendo entre las nubes.

En este lugar puedes hacer diversas actividades y conocer los más hermosos parajes. El viaje empieza al montarse en el Chepe, un ferrocarril que desde 1961 une a Chihuahua con Sinaloa.

Las Barrancas del Cobre, ubicadas en la Sierra Tarahumara, en el estado de Chihuahua, son un sistema de siete cañones que tienen una longitud de 600km y una profundidad mayor a la del Gran Cañón en USA.

Recorrido del Tren de Chepe

Durante el invierno, ver en las Barrancas del Cobre nieve puede ser asombroso, ya que la Sierra adquiere otras tonalidades después de la nevada. Durante el viaje, cuya duración depende de la estación de destino, puedes observar las montañas y los árboles cubiertos de nieve. 

Aún durante el invierno, en el trayecto de regreso, se puedes disfrutar de un colorido atardecer.

Creel

Creel, el Pueblo Mágico, es uno de los lugares más pintorescos para visitar en las Barrancas del Cobre en invierno.

Este pueblito cuenta con venta de artesanías, hechas por los indios Tarahumara (conocidos localmente como Rarámuri) que viven a lo largo de los cañones; lugares de hospedaje, restaurantes y un museo. También hay diversos atractivos naturales como el Lago de Arareco, la Cascada de Cusárare, las Aguas termales de Rocohuata y, un poco más alejada, la cascada más alta de México, la Cascada de Piedra Volada o Huajumar, en el Parque Nacional de Basaseachi.

Teleférico de las Barrancas del Cobre

Este teleférico, ubicado en la Estación Divisaderos, recorre 2.8km, brindando vistas y un cruce entre profundos cañones.

Desde allí, puedes observar en las Barrancas del Cobre nieve, respirando aire puro y trasladándote a historias fantásticas.

El viaje a las Barrancas del Cobre en invierno puede ser aún más placentero si llevas ropa cómoda  y abrigada, un termo para bebidas calientes y, sobre todo, la mente muy abierta para disfrutar de toda la magia que implica en este lugar.